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La demencia y el Alzheimer continúan creciendo en todo el mundo, afectando no solo a quienes reciben el diagnóstico, sino también a sus familias y cuidadores. Aunque la edad y la genética son factores importantes que no podemos cambiar, hoy la ciencia ha demostrado que existen hábitos y condiciones de salud que sí pueden modificarse para reducir el riesgo de desarrollar demencia.
De acuerdo con investigaciones recientes publicadas por The Lancet Commission, hasta un 45% de los casos de demencia podrían prevenirse o retrasarse actuando sobre 14 factores de riesgo modificables. Esto significa que nuestras decisiones diarias pueden tener un impacto importante en la salud cerebral.
Los factores de riesgo son características o hábitos que aumentan la probabilidad de desarrollar una enfermedad. Tener uno o varios factores no significa que una persona necesariamente desarrollará demencia, pero sí puede aumentar las posibilidades.
La buena noticia es que muchos de estos factores están relacionados con el estilo de vida y pueden trabajarse desde la prevención, el autocuidado y el acceso oportuno a servicios de salud.
Los 14 factores de riesgo y cómo reducirlos
1. Inactividad física
La falta de actividad física afecta la circulación, la salud cardiovascular y el funcionamiento del cerebro.
¿Qué puedes hacer?
Caminar al menos 20 o 30 minutos al día.
Realizar ejercicios suaves o de bajo impacto.
Mantener una rutina de movimiento constante.
2. Fumar
El tabaquismo aumenta el riesgo de demencia, enfermedades cardiovasculares y accidentes cerebrovasculares.
¿Qué puedes hacer?
Dejar de fumar.
Buscar apoyo profesional si es necesario.
Reducir progresivamente el consumo.
3. Consumo excesivo de alcohol
El consumo elevado de alcohol puede afectar directamente la salud cerebral y aumentar el riesgo de deterioro cognitivo.
¿Qué puedes hacer?
Limitar el consumo de alcohol.
Evitar excesos frecuentes.
Mantener hábitos saludables.
4. Contaminación ambiental
La exposición constante a la contaminación del aire puede afectar la salud del cerebro.
¿Qué puedes hacer?
Mantener ambientes ventilados.
Preferir espacios verdes.
Evitar exposición prolongada a contaminación intensa.
5. Lesión cerebral
Los golpes fuertes en la cabeza pueden incrementar el riesgo de demencia a largo plazo.
¿Qué puedes hacer?
Usar casco y cinturón de seguridad.
Prevenir caídas en adultos mayores.
Mantener espacios seguros en el hogar.
6. Escaso contacto social
El aislamiento social puede afectar la memoria, el estado de ánimo y la estimulación cognitiva.
¿Qué puedes hacer?
Mantener contacto con familiares y amigos.
Participar en actividades grupales.
Integrarse a espacios comunitarios.
7. Baja escolaridad
La educación fortalece la reserva cognitiva y ayuda a proteger el cerebro.
¿Qué puedes hacer?
Mantener la mente activa.
Leer y aprender nuevas habilidades.
Participar en cursos o talleres.
8. Obesidad
La obesidad, especialmente en la mediana edad, se relaciona con un mayor riesgo de demencia.
¿Qué puedes hacer?
Mantener una alimentación equilibrada.
Realizar actividad física regularmente.
Controlar el peso con apoyo médico si es necesario.
9. Hipertensión
La presión arterial alta puede afectar los vasos sanguíneos del cerebro.
¿Qué puedes hacer?
Controlar periódicamente la presión arterial.
Reducir el consumo de sal.
Seguir las indicaciones médicas.
10. Diabetes
La diabetes tipo 2 aumenta el riesgo de deterioro cognitivo y demencia.
¿Qué puedes hacer?
Controlar los niveles de azúcar.
Mantener hábitos saludables.
Cumplir con el tratamiento médico.
11. Depresión
La salud mental también influye en la salud cerebral y el bienestar general.
¿Qué puedes hacer?
Buscar apoyo emocional y profesional.
Hablar sobre cómo se siente.
Mantener actividades que generen bienestar.
12. Discapacidad auditiva
La pérdida auditiva no tratada puede aumentar el riesgo de demencia.
¿Qué puedes hacer?
Realizar chequeos auditivos.
Utilizar audífonos si son necesarios.
Buscar atención temprana.
13. Colesterol LDL alto
El colesterol elevado puede afectar la salud cardiovascular y cerebral.
¿Qué puedes hacer?
Mantener una alimentación saludable.
Reducir grasas saturadas.
Realizar controles médicos periódicos.
14. Pérdida de visión
Los problemas visuales pueden disminuir la estimulación cognitiva y afectar la calidad de vida.
¿Qué puedes hacer?
Realizar controles visuales periódicos.
Utilizar lentes si son necesarios.
Consultar al especialista ante cambios en la visión.
Cuidar el cerebro también es cuidar el corazón
Muchos de estos factores de riesgo están relacionados con enfermedades cardiovasculares como hipertensión, diabetes y colesterol alto. Por eso, cuidar la salud del corazón también protege la salud cerebral.
La prevención comienza hoy
Aunque no existe una forma garantizada de prevenir la demencia, sí existen acciones concretas que pueden ayudar a reducir el riesgo y promover un envejecimiento saludable.
Hablar de prevención es también hablar de esperanza, educación y calidad de vida.
En Fundación TASE creemos que informar y acompañar a la comunidad es parte esencial del cuidado. Cada hábito saludable, cada conversación y cada acción preventiva puede contribuir a construir un futuro con más bienestar para todos.
Alzheimer’s Disease International. (s.f.). Risk factors and risk reduction. https://www.alzint.org/about/dementia-risk-reduction/
Alzheimer’s Association. (s.f.). 10 healthy habits for your brain. https://www.alz.org/help-support/brain_health/10_ways_to_love_your_brain

















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