¿Crear un fondo económico para el futuro? ¿Por qué es importante prever para la vejez?

Entrevista a

Econ. Valeria Llerena

Directora de la Red Nacional Financiera

Generalmente, a lo largo de nuestras vidas nos preocupamos por sustentar temas a corto plazo, emergencias, gustos, viajes, etc. Es raro escuchar a personas sentarse a planificar el futuro o su retiro, siendo esté un tema de interés. Uno no puede predecir el futuro y envejecer con dignidad o simplemente con un estilo de vida deseado, con independencia, con planificación, es muy importante.

Hemos pedido a una gran Profesional, la Econ. Valeria Llerena, Directora Ejecutiva de la Red Financiera Nacional, quien tiene dentro de sus responsabilidades y su día a día temas más relacionados con desarrollo empresarial. Sin embargo, le hemos invitado a una entrevista porque Valeria es un gran ser humano, excelente profesional, con un amplio conocimiento. Para nosotros es un privilegio contar con el apoyo de profesionales como tú Valeria, que le entreguen tiempo también a temas de apoyo comunitario.


Partiendo de la idea de que las personas pensamos a corto plazo, te queremos hacer algunas preguntas:


¿Es un tema de mentalidad del ecuatoriano, de los latinoamericanos o es un tema de supervivencia ligado al desarrollo de las economías?


Las personas que tienen la capacidad u opción de ahorrar, pedir préstamos, planificar, hacer pagos y gestionar riesgos, tienen mayores oportunidades de desarrollo, pues tienen la opción de iniciar y/o ampliar sus negocios, invertir en la educación de sus hijos y hacer frente a shocks negativos tales como períodos de desempleo o enfermedades, planear su jubilación, entre otros. Sin embargo, no toda la población accede a diferentes productos o servicios financieros, por diferentes factores, sean estos por su nivel de ingreso, por su ubicación geográfica, desconfianza de las instituciones financiera, el desconocimiento de la existencia y características de los productos financieros, así como ausencia de conductas orientadas al ahorro.


En esta línea y basándose en las dos últimas razones por las cuales las personas no acceden a productos y servicios financieros, es fundamental señalar que las capacidades financieras de los ecuatorianos y de los latinoamericanos en general, es limitada, puesto que no existen programas integrales que orienten a las personas, desde edades tempranas, a generar hábitos financieros adecuados que les permita mantener su bienestar financiero en el tiempo. La educación financiera es importante, pero no puede limitarse al conocimiento de los conceptos financieros, sino a crear una cultura o una serie de conductas en los seres humanos que les lleve a generar un adecuado comportamiento hacia el ahorro y buen uso de los productos financieros.


De acuerdo a la encuesta de capacidades financieras realizada por la Corporación Andina de Fomento CAF en el año 2021, se evidencia que en el Ecuador solo el 52% de mujeres y el 56% de los hombres tienen una cuenta de ahorros, casi el 60% de la población manifestó que si pierde su principal fuente de ingresos, sus ahorros les alcanzarían para cubrir menos de 90 días. Si bien estas cifras son preocupantes, no difieren significativamente de otros países de la región como Colombia, Perú y Brasil, ratificando que la actitud de las personas hacia el ahorro el Latinoamérica todavía no es la adecuada, pues un 54% de la población manifestó preferir gastar su dinero hoy que ahorrar para el futuro.


Ahora bien, precisamente porque nuestras economías son complicadas y abundan las dificultades para poder emprender y crear futuro. ¿Qué puede hacer una persona “común”, un empleado privado, público, con un ingreso promedio, para ir ahorrando y tener su propio fondo privado para el retiro?


Es importante entender el concepto del ahorro, no como la cantidad de dinero restante después de cubrir los gastos que tiene una persona o familia, sino como una proporción del ingreso que obtiene esa persona con el fin de guardarlo para hacer uso del mismo en el futuro.

Es decir, para ahorrar, es fundamental que las personas sean conscientes de que este ahorro representa un rubro más al cual se debe destinar un porcentaje del ingreso percibido, y no como un sobrante del mismo, puesto que, en este segundo caso, muchas veces no existe un sobrante de dinero y por tanto las personas o familiar acaban por no generar ahorro en el tiempo.

Para ello es necesario, no solo conocer el concepto del ahorro, sino manejar el concepto de planificación financiera y presupuesto familiar. Es decir, la persona o familia debe generar un presupuesto que le permita sumar todos sus ingresos de las diferentes fuentes de las cuales percibe los mismos y sumar todos los gastos en los que incurre como: cuota de la deuda, vivienda, alimentación, educación, salud, vestimenta, entre otros, e incluir en estos gastos un rubro de imprevistos o ahorro, el cual deberá ser cubierto obligatoriamente como parte de los egresos de la familia.


En el Ecuador es muy difícil que las personas ahorren o piensen qué deben ahorrar para su vejez. ¿A qué edad es recomendable que una persona comience este ahorro para su retiro?


Como se señaló previamente, la educación financiera, orientada a mejorar las capacidades financieras de las personas, debe ser dirigida desde edades tempranas para generar el hábito del ahorro desde la niñez y fomentarlo a lo largo de la vida.

No se puede hablar específicamente de una edad en la cual empezar a ahorrar pensando en la vejez, pero si se puede hablar de que el ahorro es fundamental en cualquier etapa de nuestras vidas, y mientras más temprano se empiece a fomentar esta conducta, mejores resultados se generan a futuro. El ahorro no solo debe ser pensado para enfrentar la vejez y tener un buen plan de jubilación, sino para hacer frente a diferentes períodos de la vida sobre todo aquellos inesperados, como enfermedades, desempleo, desastres naturales y otros que son ajenos a la responsabilidad de la persona y que en caso, de no tener recursos extras a los ingresos que se generan periódicamente, pueden ser difíciles de afrontar, haciendo que la persona pueda afectar su bienestar financiero.


¿Cómo funciona la diversificación de riesgo para personas, qué deberíamos tener en cuenta?


Cuando ahorramos nuestro dinero y lo colocamos en cualquier clase de inversión, existe un conjunto de circunstancias diferentes, conocidas como riesgos, que pueden hacer que el resultado final que obtengamos de esa inversión no sea el que esperábamos, es decir, no siempre se ajustará estrictamente a nuestras expectativas, unas veces será mejor de lo esperado, otras veces será peor.

Por lo tanto, la diversificación es una herramienta que permite generar inversiones con diferentes tipos de riesgo cada una, de tal manera que se reduzca el riesgo final al que estaríamos expuestos en colocar en solo un producto financiero; es decir, no colocar todas las inversiones en la misma canasta.

Para esto es fundamental que las personas conozcan las múltiples alternativas y tipos de inversiones que existen en el mercado, así como el riesgo asociado a cada un de ellas, para lo cual es fundamental la educación financiera por parte de los oferentes de productos y servicios financieros, especificando transparentemente las características de dichos productos con el fin de que el consumidor financiero tome decisiones informadas. Es fundamental tomar en cuenta que los productos y servicios financieros a los cuales se debe acceder deben ser aquellos ofertados por instituciones financieras formales, supervisadas y reguladas por los organismos de control correspondientes, evitando así caer en fraudes, estafas y otras situaciones que afectan a su salud y bienestar financiero.


¿Cuánto es mucho, cuánto es poco para hacerlo?

Como se ha manifestado, el ahorro es fundamental en las diferentes etapas de la vida de la persona, pues permite planificar de mejor forma el futuro y enfrentar eventos inesperados que bajo otras circunstancias no podrían sobrellevarse. Sin embargo, cuando se habla de ahorro, no existe un monto o porcentaje mínimo para el mismo o para calificarlo como adecuado, mucho o poco.

Se debe señalar que el ahorro dependerá del nivel de ingresos, gastos de cada persona y la meta u objetivo que tenga en mente o se haya fijado para el mismo. Sin perjuicio de lo cual, el ahorro es un factor básico y fundamental en todas las personas, independientemente del ingreso que perciban, es así que, incluso en los hogares con más bajos recursos, el manejo financiero, se vuelve un factor fundamental, puesto que depende del mismo, el bienestar de la familia en general, por tanto, incluso en hogares ubicados en el estrato social más bajo, el ahorro es una herramienta de vital importancia, debiendo ajustar los gastos de la familia de manera que se destine una proporción del ingreso a este rubro.


¿Qué hay en el mercado y cuál es la diferencia? ¿Planes de retiro, seguros privados, planes de inversión, de qué depende el camino que tomamos para el plan de retiro?

En el mercado ecuatoriano existe una amplia gama de opciones de ahorro o inversión para la jubilación. Algunas de ellas incluso son obligatorias si se mantiene una relación laboral de dependencia, que conlleva la afiliación y aportación a la Seguridad Social. Este es el caso de la jubilación patronal que es una pensión vitalicia que reciben los trabajadores por parte de los empleadores cuando han laborado por más de 20 años en una misma empresa de forma ininterrumpida, con ciertos requisitos que establece el Código de Trabajo.

Cabe señalar que esta pensión jubilar es responsabilidad del patrono y es independiente de la jubilación que otorga el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS). Para la jubilación por vejez por el IESS, el afiliado debe estar cesante, cumplir más de 60 años y tener las imposiciones necesarias de acuerdo a la edad.

Adicionalmente, dentro del Sistema de Seguridad Social, se contempla una forma de ahorro para los afiliados que han prestado servicios por más de un año a un mismo empleador, los cuales tienen derecho a recibir mensualmente los fondos de reserva, siendo el IESS el recaudador de los mismos, y el beneficiario puede escoger entre cobrar ese monto con su salario mensual o ahorrarlo en su cuenta individual del IESS.

Fuera de los mecanismos de ahorro y jubilación que son inherentes a las relaciones laborales y patronales, existe una gama amplia y diversa de productos de inversión y ahorro, focalizados en una futura jubilación. Y, para una mejor comprensión, los podemos agrupar en productos de renta fija y variable.

Con la renta fija uno conoce la cuantía o porcentaje del retorno y cuándo va a recibirlos. Por ejemplo, en el ámbito privado, están los pagarés, los bonos y las obligaciones, también pueden incluirse los certificados de depósitos bancarios (pólizas de inversión bancarias). Mientras que en los de renta variable, ni la rentabilidad ni el retorno del capital invertido están asegurados ni (de hecho) son conocidas cuando se realiza la inversión. Aquí estarían, por ejemplo, las acciones de las empresas que cotizan en bolsa o algunos fondos de inversión.

La elección entre la renta fija o variable dependerá del riesgo que el inversor quiera asumir. El riesgo entendido como posibilidad de pérdidas o de que el resultado no sea el esperado. Hay que entender que a mayor riesgo mayor rentabilidad esperada de un producto. Por eso, siempre hay que desconfiar de productos financieros que ofrezcan una rentabilidad elevada con poco riesgo.


Si no comenzaste desde joven a ahorrar para tu retiro, ¿qué posibilidades tienes de obtener un buen retiro si comienzas a mediana edad?

En un mundo ideal, todos deberíamos empezar a ahorrar a la menor edad posible, es más, se recomienda que los buenos hábitos financieros se fomenten desde temprana edad ya que, de esta manera, desde niños nos acostumbraremos a manejar nuestro dinero adecuadamente.

Sin embargo, nunca es tarde para empezar a ahorrar y mientras más pronto se haga, mejores resultados obtendremos. Una de las mejores lecciones de las finanzas personales es no procrastinar, no dejar para después acciones que se pueden realizar de inmediato. Las personas tienden a endeudarse y se olvidan de ahorrar y de que, tarde o temprano, llegará la jubilación. Estar preparados para nuestro retiro es una asignación obligatoria.

Sin importar la edad en la que empecemos a ahorrar, es esencial mezclar la educación financiera con planificación, disciplina financiera, inversión y ahorro para alcanzar los objetivos planteados, ya sean estos personales o familiares.








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