Testimonio Cuidadores Círculo de Encuentros “Una experiencia de Amor”

Por: Rodrigo Dominguez Yánez




La posibilidad de vincularte a un proceso de educación, aprendizaje, racionalización, aceptación, desarrollo y enriquecimiento es lo que descubres cuando te relacionas con la Fundación TASE, asistiendo y formando parte de los Círculo de Encuentros “Una experiencia de Amor” que realiza el voluntariado.


Reconocerte como parte de una experiencia dulce y amorosa, es trasladar tus sentimientos de hijo y de familia al sutil camino del des-andar para recorrer el recuerdo de tanta dulzura-ternura recibida por parte del ser que humanamente nos alumbró a la vida y a quien Dios, ahora en su nonagenaria edad, nos da la oportunidad de cuidarla, mimarla y amarla.


Es supremamente emocionante conceptualizar tu preocupación y los temores de “¿y ahora qué haremos con esta responsabilidad que nos presenta la vida?” Cuidar a nuestra madre nos confrontó y la respuesta conlleva organización y proyección de nuestra personalidad forjada en la entrega y el amor para dar una respuesta asertiva que posibilite hacer más liviana la desafiante tarea.


Se escuchan casos y casos, pasan como furtivas anécdotas; sin embargo, para quienes tenemos familiares con demencia tipo Alzheimer es una realidad que debemos enfrentar con coraje, con pasión y con infinito y dignificante amor.


Escrito está “honra a tu padre y a tu madre para que tus días se prolonguen sobre esta tierra” y en ello debemos empeñarnos, superando cualquier circunstancia. Es tiempo de pagar la beca y, a esta convocatoria estamos llamados los seres humanos más temprano que tarde. Paciencia con compromiso, comprensión con actitudes que dignifiquen. Hay que pasar el umbral y despojarnos de paradigmas dando una respuesta que abandone la inacción, el conformismo y los mensajes de dolor, condolencia y resignación.


Debemos dialogar, colaborar y alcanzar acuerdos que permitan suplir todas las necesidades físicas, materiales y espirituales de este ser totalmente integral, concibiendo que sigue activo y que es parte esencial del hogar; decirle no al aislamiento. Debemos ser creativos y encontrar apoyos para rescatar sus aficiones, gustos, juegos y pasiones. Cada amanecer es una nueva página a ser escrita y debemos recuperar la sonrisa con entereza.


Cabe hacernos eco del mensaje bíblico “mira que te mando a que te esfuerces y seas valiente” y, no olvides que en la medida en que amas a la vida, la vida te devolverá ese amor en delicados detalles y momentos que solo ella sabe cuándo los descubrirá, será el tiempo de alzar los ojos y agradecer el privilegio de estar vivo.


Toda nuestra planificación y accionar como familia coincidió y fue ratificado en la serie de conferencias, encuentros semanales que cada viernes hemos mantenido desde el mes de noviembre 2020 con la Fundación.


Fue motivante saber que estamos en el camino correcto y que lo que nos ha funcionado para cuidar a nuestro ser amado tiene una base lógica y de sentido común que se convierte en camino de acción para quienes nos hemos convertido en cuidadores.


Ha sido muy importante la guía de Mapi Cevallos y Ximena Barberis, miembros del voluntariado, que con su generoso accionar nos permiten estar al tanto de publicaciones, artículos científicos, nuevas charlas y programación de actividades diarias para apoyar en el desempeño personal y el de nuestros familiares.


Cabe un gracias por vuestra dedicación, ahora se suman nuevas energías a la generosa entrega que Fundación TASE y el voluntariado que llevan delante.



Más Artículos Revista Edición Noviembre