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Síndrome Vespertino en las demencias


ENTREVISTA

Dra. Johanna Suárez Salazar

Médico Psiquiatra y Psicogeriatría




El daño neuronal que ocurre en el cerebro de las personas con demencia da lugar a múltiples alteraciones psicológicas y conductuales o también llamados síntomas neuropsiquiátricos que se pueden presentar hasta en el 80 - 90% de los casos. Estos síntomas ocurren de forma variable a lo largo de la enfermedad e influyen directamente en la sobrecarga que puede llegar a experimentar el cuidador primario, disminuyendo, por tanto, la calidad de vida de la persona con demencia y la de su cuidador. Es por esto que resulta fundamental brindar información oportuna a quienes desempeñan este rol tan noble.




Conversamos con la Dra. Johanna Suárez, quien es médico especialista en Psiquiatría y cuenta con una alta especialidad en Psicogeriatría, quien nos ha proporcionado información sobre una de las tantas alteraciones conductuales que se pueden presentar en las personas con Alzheimer u otras demencias.


Le agradecemos por otorgarnos este espacio, tenemos algunas preguntas que queremos conocer mejor:


1. ¿Qué es el síndrome vespertino?

Este síndrome hace referencia a una serie de cambios conductuales que ocurren en las personas con demencia, y que aparecen cuando el sol comienza a ocultarse, pudiendo prolongarse en algunas ocasiones hacia la noche, por lo que también se le conoce como síndrome del ocaso o “sundowning”.


Existen múltiples estudios que señalan a las disregulaciones del reloj biológico y cambios estacionales, como causa de alteraciones en el ánimo, sueño y conducta de los individuos, lo cual puede observarse en enfermedades neurodegenerativas como la enfermedad de Alzheimer o el Parkinson, pero también en algunos trastornos psiquiátricos.


2. ¿Cuáles son los síntomas de este síndrome?

Hay que puntualizar que cada persona es diferente, y la expresión de síntomas va a estar directamente relacionada con el ambiente en el que se desenvuelve diariamente el paciente; sin embargo, es común que el síndrome genere un estado de inquietud, ansiedad, irritabilidad, agitación, alucinaciones o delirios, así como desorientación o confusión en el horario vespertino, pudiendo inclusive llegar a presentar conducta agresiva, pero esto va a estar muy relacionado con el manejo que le proporcione el cuidador primario. Cuando los síntomas se prolongan hacia la noche, pueden dar lugar a insomnio en el paciente.


3. ¿Es parte de la demencia o de la vejez?

Es importante destacar que el síndrome vespertino ocurre por alteraciones en el ritmo circadiano propias de enfermedades cerebrales como la enfermedad de Alzheimer u otras demencias, por lo no que se espera que en una persona mayor saludable este fenómeno ocurra. Recordemos que, si bien el envejecimiento aumenta el riesgo de padecer demencia, no es la causa en sí, por lo que tener demencia o alteraciones conductuales no es parte normal de la vejez y amerita tener una evaluación profesional.


4. ¿Cómo tratar el síndrome vespertino?

La mayoría de alteraciones psicológicas y conductuales que se presentan en las demencias responden de forma adecuada a la aplicación de medidas no farmacológicas instauradas por el cuidador del paciente, pero en este síndrome en específico que se desencadena por el cambio en la luz solar, se recomienda que el paciente mantenga una adecuada exposición solar diurna, mantener una buena iluminación dentro del hogar en la tarde, así como reducir los estímulos que puedan condicionar ruido conforme se acerque la puesta del sol. Por otra parte, se debe procurar tener una rutina diaria con el paciente que incluya actividad física, evitar el consumo excesivo de bebidas estimulantes, y no permitir que el paciente duerma durante el día para favorecer su sueño en la noche.


Sin embargo, existen casos en los que hay poca respuesta a las estrategias dadas por el cuidador, por lo que se puede recomendar el uso de medicamentos con la finalidad de evitar la angustia y sufrimiento en la persona con demencia, siempre considerando que el beneficio de su uso sea mayor al riesgo, lo cual deberá ser evaluado en conjunto con el médico tratante del paciente. No hay que olvidar, que siempre que aparezca una conducta persistente y disruptiva en el paciente con demencia, se deberá notificar al médico para descartar otra causa médica desencadenante.


5. ¿Cómo cuidador qué es recomendable hacer en estos casos?

El cuidador de un paciente con demencia, tiene un rol que puede llegar a ser muy desgastante a nivel mental y físico, por lo que para poder aplicar de forma adecuada las medidas que se han recomendado antes, lo primero es crear consciencia en el cuidador acerca de la necesidad de mantener su autocuidado, para lo cual es imprescindible tener un sueño y alimentación adecuada, realización de actividad física, social y espiritual, así como buscar apoyo en el resto de familiares, en la comunidad o en centros especializados.

"Recordemos que para poder cuidar mejor es importante primero cuidarse a uno mismo."

Hablando específicamente del síndrome vespertino, es necesario que el cuidador mantenga la calma, así como identifique lo que puede empeorar o mejorar la conducta de los pacientes en esos momentos, tomando en cuenta siempre que la conducta que el paciente pueda tener no es voluntaria, por lo que confrontarlo o intentar que entre en razón más bien puede provocar la escalada hacia la agresividad. Se deben buscar actividades de distracción, o apoyarse de estrategias como el uso de música suave o el juego con mascotas, y no impedir que el paciente se movilice, por lo que una acompañarlo a caminar también puede ser de utilidad.


 













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