Síndrome de Cuidador

Los cuidadores de personas con Alzheimer o algún otro tipo de demencia muchas veces manifiestan que experimentan estrés y agotamiento físico y mental. Evidentemente cuidar de un ser querido con Alzheimer resulta complejo, tanto así, que en ocasiones, las tareas más simples pueden parecer imposibles. Hoy en día, más de 50 millones de personas en el mundo sufren de Alzheimer o algún otro tipo de demencias, y es por ello que es tan importante conocer la mejor manera para lidiar con esta enfermedad.

El síndrome de estrés del cuidador es una condición que está caracterizada por el cansancio mental, físico, y emocional. Por lo general, surge a partir del descuido de la salud física y emocional propia, ya que familiares o cuidadores concentran todos sus esfuerzos en cuidar a la persona enferma. Según varios estudios, aproximadamente el 40% de los cuidadores de personas con demencia sufren de depresión o estrés emocional. Las estadísticas son alarmantes y por lo mismo es necesario tomar acciones.


¿De qué manera puedo identificar si padezco este síndrome?


- El cuidador se siente ansioso, triste o desesperado, puede perder interés en cosas que normalmente le agradan (En caso de que este síntoma persista o interrumpa su capacidad de funcionar, es posible que esté experimentando depresión).

- Presenta cambios de apetito

- Siente agotamiento y le falta energía

- Presenta trastornos del sueño

- Tiene dificultad para concentrarse o tomar decisiones.

- Problemas de salud físicos o mentales

- Retraimiento social



¿Cómo puedo manejar el estrés?


Ser cuidador de una persona con Alzheimer o algún tipo de demencia puede ser una tarea agotadora. Si bien es una labor loable, es importante que el cuidador tenga en cuenta que necesita tomar ciertas medidas para mantener su salud física y mental. Entre estos tips para manejar el estrés están:


- Encontrar tiempo para uno mismo. Es importante encontrar un momento del día donde podamos realizar actividades que nos agraden para que podamos relajarnos.


- Realizar actividad física. Hacer al menos 30 minutos de ejercicios al día tiene múltiples beneficios, dentro de esto puede reducir el estrés y liberar endorfinas.


- Alimentarse bien. Asegúrate de consumir alimentos que aporten a tu bienestar.


- Encontrar un grupo de apoyo. Busca un amigo, familiar o algún grupo de apoyo cercano que te permita desahogarte y encuentres en ellos un espacio seguro.


- Realizar ciertas técnicas de relajación como meditación, ejercicios de respiración, etc.


- En caso de presentar síntomas de depresión, consulta a tu médico.


Cuidar de alguien es una labor que conlleva un trabajo muy duro, involucra mucha paciencia, lágrimas, esfuerzo físico y mental y por ello, es la expresión de amor más pura que puede existir.


Un cuidador tiene la capacidad de ver la vida de otra manera, ya que puede apreciarla aún más y enfocar su atención en cosas que realmente valen la pena. Una persona que cuida a alguien con Alzheimer u otra demencia tiene un impacto muy grande en su vida y es una labor digna de admirar, ya que presta su tiempo para amar, servir y cuidar a quien más lo necesita.


¡Agradecemos y aplaudimos a todos aquellos que realizan esta labor tan hermosa!



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