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La voz del Adulto Mayor

Patricio Moreno


En septiembre de 2018 mi esposa Piedad tuvo un accidente cerebrovascular que le produjo un síncope, y como diagnóstico la enfermedad pequeño vaso cerebral. Con el tiempo comenzó a tener problemas de memoria, especialmente de acontecimientos ocurridos a corto plazo. Los diferentes exámenes médicos determinaron que su corazón reflejaba momentos de bradicardia, como resultado de un cateterismo para medir la actividad eléctrica del corazón, los médicos consideraron que no era el momento de implementar un marcapasos, pero le instalaron un holter para diagnosticar problemas con el ritmo cardíaco, esto en marzo de 2019, en el Hospital Carlos Andrade Marín del IESS, en ese año le realizaron dos chequeos indicando que no encontraban ningún síntoma que amerite tomar alguna acción.


En los años 2020 y 2021 la pandemia de Covid-19 paralizó casi toda actividad de atención médica que no fuera la relacionada con la pandemia, por lo tanto, no pudimos realizar los chequeos sobre la situación del corazón de Piedad, por otro lado, poco a poco se incrementaba la pérdida de memoria a corto plazo. En octubre de 2021 le implementaron un marcapasos, ya que su corazón reflejaba una permanente bradicardia y existieron paros de los latidos, sufría de pequeñas pérdidas de conocimiento. Actualmente, está controlada y ya no tiene esos desmayos que tanto nos preocupó.


Las actividades diarias tanto para la persona que sufre la enfermedad como para las que la cuidamos cambian radicalmente, por un lado, el enfermo no recuerda en donde deja las cosas de uso diario, por ejemplo los lentes, el celular, pregunta muchas veces la misma cosa, no recuerda citas y actividades cotidianas que debe realizar, para lo cual en un calendario diario anota las fechas y horas de las actividades a realizar. Mi esposa no se orienta en la ciudad y se ha perdido dos veces por caminar sola, no puede manejar vehículos, se olvida como operar algunas funciones del celular, se acentúa temas como la limpieza, manteniendo permanentemente agua hervida para lavar la vajilla antes de usarla a pesar de haber salido de la máquina lavadora de platos. Están presentes el olvido de las hornillas de la cocina de gas prendidas, por lo que hay que chequear continuamente que estén apagadas. Para solucionar hemos comprado un recipiente eléctrico para hervir el agua que se apaga solo; por otro lado, la vida de los cuidadores también se ha modificado, ya que se requiere tener mucha paciencia, amor y comprensión, pues a veces el enfermo manifiesta que es una molestia o un estorbo, por lo cual hay que tener mucho tino para decir y hacer muchas cosas. Cuando salgo a hacer compras u otra actividad, siempre vamos juntos, le gusta mucho socializar, lo cual es un buen síntoma.


A mediados del 2020 tuvieron que hacerle una intervención dental y la dentista al comentarle sobre los problemas de memoria nos recomendó el nombre de una terapista para darle un entrenamiento mediante zoom, así fue y los últimos tres meses tuvimos una sesión semanal de 45 minutos que nos pareció buena, pero lo mejor sucedió a finales de ese año al tener contacto con una persona amiga sobre los programas de TASE sobre Memoria Activa y Actividad Física, esta Fundación era conocida por nosotros, pues Piedad fue amiga y compañera en Talleres de Oración y Vida de Inesita Utreras de Villamar, familiar de los fundadores de Tase.


Comenzamos las actividades en Tase a partir de 2021 hasta le fecha, así mismo impartidas por zoom. Memoria Activa con tres clases semanales, convirtiéndose en UNA EXPERIENCIA MARAVILLOSA por la calidad y cariño con que nos han tratado los administradores, instructores y cada una de las actividades, especialmente por los compañeros que nos han servido para estar socializando momentos inolvidables de alegría y de entrenamiento de nuestras mentes.


"Desde hace dos meses estamos asistiendo a dos clases semanales presenciales de Actividad Física, al aire libre en la propiedad de la Fundación en Tumbaco, en el precioso parque, con unos compañeros muy amables y entusiastas, es lo mejor que hemos decidido para nuestra salud, ya que somos 77 y 79 años, somos muy felices."







 








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