top of page

¿Cómo vivir un proceso de duelo al perder poco a poco a una persona con Alzheimer?


LOS ESPECIALISTAS

Mgtr. Carolina Anda

Neuropsicóloga Clínica





El deterioro cognitivo, funcional y comportamental de un paciente que se ve afectado por la Enfermedad de Alzheimer, no es algo para lo que un esposo/a, hijos/as, cuidadores y demás familiares estén preparados para vivir y afrontar.


El duelo se relaciona con una variedad de pérdidas, que pueden ser simbólicas, físicas, funcionales, etc.







"En los familiares se va creando un duelo ambiguo, ya que la persona es percibida físicamente presente, pero psicológicamente ausente a medida que avanza la enfermedad, siendo el duelo una respuesta emocional ante una pérdida esperada e inevitable que comienza antes de que ocurra."

La experiencia del duelo inicia con el diagnóstico de este padecimiento incurable y progresivo que propone una expectativa de vida limitada, siendo el momento en el que se comienzan a anticipar las diferentes pérdidas a las que el paciente y sus familiares se van a ir enfrentando, como el hecho de que la persona que conocían ya no va a volver a ser como era antes. Todo esto produce por lo general en los familiares una reacción de defensa (negación) y posterior la presencia de profundos sentimiento de pesar, tristeza, nostalgia, ira y miedo, los cuales tienen un impacto en la salud física, emocional y psicológica de toda la familia, ya que, a diferencia del fallecimiento, la pérdida de su ser querido se experimenta progresivamente.

Como familiares se vivirán algunas pérdidas, algunas de ellas relacionadas con la pérdida de la funcionalidad por la afectación progresiva de actividades de la vida diaria de su ser querido, como el que no pueda administrarse su medicación, o hacer uso efectivo de su dinero, manejar el hogar o vestirse; también pérdidas en la relación, con el cambio de la estructura y dinámica del sistema familiar por un cese muchas veces del rol que venía cumpliendo hace ya muchas décadas; la pérdida en la comunicación, que conlleva alteraciones en la expresión y comprensión lingüística; cambios en su personalidad que progresivamente irá perdiendo muchas de las particularidades que configuraban su identidad y sin duda una de las situaciones que más dolor trae es cuando se pierde la propia identidad ante su familiar... cuando no les reconoce. No es posible predecir ni anticipar la duración de la demencia, por lo que los familiares se enfrentan a un tiempo indeterminado de pérdidas.

"Todas estas vivencias continuas de pérdida asociadas a la reducción de sus capacidades físicas y cognitivas van obligando a la familia a trabajar en un proceso de reajuste, donde debe primar la reorganización individual y familiar para lograr un nuevo equilibrio, e invita al desarrollo de estrategias de afrontamiento."

Se debe reinventar la forma de relacionarse con ellos, siempre apoyándose en el tierno afecto, para así ir comprendiendo la pérdida como un proceso natural e ir desplegando mecanismos de aceptación saludables y así sea menos dolorosa la despedida con el ser querido.


 























Comentarios


Más Artículos Revista Edición Octubre 2023

  • Facebook Basic Square
  • Instagram
  • Twitter Basic Square
  • Icono social LinkedIn
  • YouTube
bottom of page