Apneas del sueño en el Adulto Mayor


EDITORIAL


Autor

Dr. Christian Adrián Cisneros Hinostroza

Especialista en Otorrinolaringología


Para la mayoría de los seres vivos, el sueño es la función biológica más importante y natural. La investigación sobre la fisiología del sueño ha demostrado que durante el sueño se producen varios procesos muy importantes, como la conservación de energía, la regulación metabólica, la consolidación de la memoria, la eliminación de productos de desecho, la activación del sistema inmunitario, etc. Los problemas para conciliar el sueño y despertarse por la noche pueden aumentar con el paso de los años. Aparecen con otras condiciones. Se estima que la apnea del sueño afecta a alrededor del 60% de las personas mayores de 65 años.


Según el campo del sueño de la Sociedad Española de Cirugía Pulmonar y Torácica (SEPAR), la apnea del sueño está presente en el 4-6% de los hombres y en el 2-4% de las mujeres, con un aumento de esta condición de hasta el 20% en los ancianos. La apnea del sueño es una condición potencialmente peligrosa, especialmente en adultos mayores, cuando las consecuencias empeoran. Dado que la fatiga crónica y el insomnio pueden interferir con las actividades diarias de los adultos mayores, y dado que la apnea puede provocar otras afecciones, como insuficiencia cardíaca, hipertensión, cardiopatía isquémica y daño cerebral, la detección oportuna es fundamental.



¿Qué es la apnea del sueño y por qué ocurre? El síndrome de apnea del sueño es un trastorno caracterizado por la obstrucción de las vías respiratorias superiores, lo que impide la adecuada oxigenación de la sangre. Esto sucede porque los músculos que se usan para controlar la lengua y el paladar se contraen y bloquean las vías respiratorias. Esta anormalidad puede causar ronquidos y dificultad para respirar.



Factores que desencadenan la apnea del sueño.

- La circunferencia del cuello es de 17 pulgadas o más para los hombres y de 16 pulgadas más para las mujeres.

- La mandíbula inferior es más corta que la mandíbula superior.

- Las amígdalas y las adenoides son grandes y pueden bloquear fácilmente las vías respiratorias.

- La lengua grande se retrae cuando está relajada y bloquea las vías respiratorias.

- Obstrucción de la vía aérea superior debido a un tabique desviado o un cornete agrandado.

- Obesidad. La grasa se acumula en las estructuras del cuello, las mejillas y la base de la lengua, estrechando los conductos por los que circula el aire.

- Ciertas morfologías del paladar y vía aérea.


Tipos de apnea del sueño.

La enfermedad consiste en ciclos de cese y reinicio de la respiración que se manifiestan de diferentes maneras. Se conocen tres tipos:


Apnea obstructiva del sueño: Por lo general, es la forma más común y ocurre cuando los músculos de la garganta se relajan durante el sueño. El mayor porcentaje de apnea.


Apnea central del sueño: Esto sucede cuando los músculos que controlan la respiración no reciben las señales correctas del cerebro. El porcentaje es menor que antes, y la causa puede estar relacionada con un accidente cerebrovascular, un tumor cerebral o una enfermedad respiratoria crónica. A veces, este tipo de apnea del sueño no se diagnostica porque las personas que la padecen no roncan.


Síndrome de apnea del sueño complejo o mixto: Se comporta con menos frecuencia. Es una combinación de los dos tipos de apnea del sueño descritos anteriormente.


Síntomas de la apnea del sueño.

- Roncar fuerte.

- El paciente está sin aliento mientras duerme.

- Los cuidadores observan que los adultos mayores dejan de respirar mientras duermen.

- Somnolencia.

- Boca seca al despertar.

- Dolores de cabeza durante el día.

- Irritabilidad.

- Cansado.

- Patrones de ronquidos interrumpidos por largos períodos mientras la respiración se detiene, o períodos de silencio seguidos por fuertes resoplidos y jadeos mientras el paciente trata de respirar.


Consecuencias de la apnea del sueño.

La dificultad para respirar durante el sueño se asocia, por ejemplo, con un mayor riesgo de accidente cerebrovascular o enfermedad coronaria. Debido a la falta de oxígeno que ocurre durante el sueño, la afección puede afectar órganos vitales y aumentar la probabilidad de un ataque al corazón. Otras complicaciones de la apnea del sueño son:


- Agotamiento físico: Signos repetidos de somnolencia, irritabilidad o mal humor durante el día debido a despertares nocturnos. Las personas tienen dificultad para concentrarse y son propensas a los accidentes.

- Dolores de cabeza: y mareos: además de sentirse inquietos por la mañana, los pacientes experimentan fuertes dolores de cabeza y mareos durante el día.

- Diabetes tipo 2: las personas con esta afección son más propensas a la resistencia a la insulina.

- Presión arterial alta y otros problemas del corazón: Durante la apnea del sueño, la sangre presenta menos oxigenación.

- Problemas hepáticos: las personas con esta afección tienen más probabilidades de tener signos de cirrosis.

- Complicaciones farmacológicas y quirúrgicas: sedadas y en decúbito supino, las personas son propensas a complicaciones, porque son propensas a enfermedades respiratorias.

- Depresión: La interrupción del descanso nocturno provoca cambios en las sustancias del sistema nervioso que regulan el sueño, el estado de alerta y el estado de ánimo, lo que provoca efectos mentales negativos.


Diagnóstico de la apnea del sueño.

- Tener un buen historial médico: Un buen historial médico es importante para el paciente y sus compañeros de cama, si los hay.

- Tomografía computarizada nocturna: Se requiere pernoctación en un centro médico, donde se colocan electrodos en diferentes zonas del cuerpo y la persistencia de los episodios de apnea, número, duración y si afectan el funcionamiento de varios órganos como el corazón , pulmones y cerebro.

- Pruebas de sueño en el hogar: Estas son pruebas simples que miden la frecuencia cardíaca, los niveles de oxígeno y los patrones de respiración.



¿Cuál es el tratamiento de la apnea del sueño?

En cuanto al tratamiento de la apnea del sueño leve o moderada, cabe destacar que se aplican enfoques conductuales como:


- Pérdida de peso.

- Eliminar sustancias como nicotina, alcohol, antihistamínicos y somníferos.

Dado que la muerte cardiovascular es una de las consecuencias de la apnea severa en el anciano, en estos casos está indicado el tratamiento con CPAP (Dispositivo de Presión Positiva Continua). El dispositivo consta de una máquina que proporciona un suministro continuo de aire a través de la máscara. La máscara infunde aire a presión para reabrir las paredes de las vías respiratorias, evitando el colapso. La cirugía es un método alternativo que se utiliza para corregir problemas estructurales en las vías respiratorias, quirúrgicamente en el tabique nasal y los cornetes o para eliminar el exceso de tejido en la garganta, extirpar amígdalas y adenoides, o hacer un orificio en la tráquea.


Además del tratamiento, se deben seguir una serie de pautas, con el objetivo de facilitar mejoras ambientales para minimizar los efectos de este síndrome:


- Ejercicio: por la mañana o a primera hora de la tarde, caminar al aire libre durante 30 minutos es muy beneficioso para el paciente.

- Hacer que la persona mayor duerma de costado, para favorecer la posición de lengua y tejidos blandos de la garganta.

- Mantener la temperatura de la habitación entre 18 y 21 grados centígrados. • El cuidador evitará que se realicen actividades estimulantes antes de ir a dormir.

- Higiene del sueño

Recomendaciones útiles.

- Acostarse siempre a la misma hora.

- Limitar la permanencia en cama a un máximo de ocho horas.

- Mantenga la habitación en las mejores condiciones posibles (cama confortable, pijama adecuado, temperatura idónea).

- Mantener la habitación a oscuras y sin ruidos.

- Separar la hora de acostarse de la de la cena y evitar cenas copiosas.

- Un vaso de leche o un trozo de queso antes de acostarse puede ser beneficioso (ya que el triptófano que contiene es un aminoácido inductor del sueño).

- Si precisa levantarse muchas veces por la noche para orinar, restrinja los líquidos antes de acostarse.

- Evitar estimulantes como alcohol, tabaco, café, etc.

- Evitar también estímulos mentales: ansiedad, discusión de problemas económicos o familiares, etc.

- No utilizar el dormitorio como despacho o sala de televisión.

- Ayúdese si es necesario con técnicas de relajación, como la lectura sin consecuencias, etc.

- Evite las siestas durante el día.

- Realice ejercicio físico durante el día, pero no antes de acostarse.

- Evite la utilización de hipnóticos sin una prescripción médica.

-Si no concilia el sueño en 30 minutos, levántese y entreténgase con una actividad tranquila.












 





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